
De cero a criterio · Lección 7 de 7 · 30 min
Proyecto final: una tarea tuya de principio a fin
Contenido de la lección
Has llegado al final del curso con cuatro piezas en tu cuaderno: tu primera instrucción completa, tu mapa de herramientas, tus instrucciones guardadas con su plantilla y tus límites. Cada una salió de una lección. En esta las vas a usar juntas, en una tarea real, de principio a fin.
No hay nada nuevo que aprender: toca hacer y fijarse. La diferencia entre usar un asistente de vez en cuando y tener una forma de trabajar con él está en hacer una tarea entera siguiendo los pasos, ver dónde te ayuda y dónde no, y quedarte con lo que te sirve.
Te llevará entre media hora y una hora, según la tarea. La práctica de esta lección es una guía de siete pasos que va guardando en tu cuaderno lo que escribas. Al terminar, el cuaderno queda completo: es tu guía de uso personal, y la puedes descargar.
Si en alguna lección no hiciste el «Hazlo», no pasa nada: el proyecto final lo recoge todo, y puedes volver a cualquier lección desde la página del curso.
Elige bien la tarea
De la tarea que elijas depende buena parte del resultado. Una buena tarea para empezar cumple cinco condiciones:
- Es real y la vas a hacer esta semana, con o sin asistente.
- Sabes juzgar el resultado: es de tu trabajo o de algo que conoces bien.
- Admite varias respuestas buenas, como redactar, ordenar o planificar.
- No necesita datos delicados, o se pueden sustituir como en la lección 6.
- No es enorme: entre media hora y dos horas de trabajo.
Algunos ejemplos: el procedimiento para alguien que entra nuevo en tu oficina, el esquema de un tema que tienes que estudiar, un presupuesto con su carta de presentación, el plan de un viaje con sus horarios. Basta con que sea tuyo, aunque no salga perfecto.
Para este primer proyecto, evita lo que no sepas juzgar, como un tema médico o legal que no domines: no sabrías si el resultado es bueno.
Lo que has aprendido
- Qué es: un asistente escribe la continuación más probable de lo que recibe. Por eso suena igual de seguro cuando acierta que cuando se inventa algo.
- Pedir bien: contexto, tarea y formato, y un ejemplo si lo tienes. Lo que solo sabes tú es lo que hay que escribir.
- Comprobar: lo que vas a usar como dato se comprueba fuera de la conversación, en la fuente primaria.
- Elegir herramienta: según de dónde tenga que salir la respuesta, de lo que aprendió, de internet o de tus documentos.
- Tu forma de trabajar: instrucciones guardadas, plantillas y una conversación por tarea.
- Uso responsable: nada en un chat que no pondrías en un correo a un desconocido, y ante la prisa y el dinero, comprobar por otra vía.
Si un día dudas, vuelve a esta lista.
Siete pasos para hacer una tarea tuya con un asistente, de principio a fin. Cada paso dice qué hacer y guarda en tu cuaderno lo que escribas.
- Elige la tarea
Una tarea real que vayas a hacer esta semana, que te lleve al menos media hora y que admita varias respuestas buenas: un informe, una presentación, un plan, una carta importante.
Escribe en una frase qué es y para quién.
- Decide la herramienta
Con tu mapa de la lección 4: ¿de dónde tiene que salir la información, de lo que sabe el asistente, de internet o de tus documentos?
Con tus límites de la lección 6: ¿qué datos no pueden salir y cómo los vas a sustituir?
- Escribe la instrucción
Contexto, tarea y formato, y un ejemplo si lo tienes, como en la lección 2. Si es una tarea que vas a repetir, conviértela en plantilla, como en la lección 5.
- Revisa lo que devuelve
Lee la respuesta entera. Marca lo que sea dato exacto y compruébalo con tu lista de la lección 3.
Apunta qué estaba bien y qué no.
- Corrige
Una o dos indicaciones cada vez, sin empezar de cero. Si la conversación se alarga, pide un resumen y empieza otra, como en la lección 5.
- Termínalo tú
Pon los datos reales que dejaste fuera, revisa el tono y léelo como lo leerá quien lo reciba.
El resultado es tuyo: lo que diga, lo respondes tú.
- Haz balance
¿Cuánto tiempo te ahorró? ¿Qué harías distinto la próxima vez? ¿Qué parte no le volverías a pedir?
Y ahora qué
Una costumbre se coge repitiéndola. Durante las próximas semanas, usa tu forma de trabajar en una tarea a la semana, y mira tu cuaderno de vez en cuando para ajustarla.
Tres cosas que ayudan:
- Revisa tus instrucciones guardadas al cabo de un mes, con lo que hayas aprendido usándolas.
- Repasa tu lista de comprobación cada pocos meses: las herramientas cambian, y lo que hay que mirar también.
- Comparte lo que te funcione con alguien de tu equipo o de tu familia. Explicarlo ayuda a afianzarlo.
Si quieres seguir, el siguiente paso es el curso «Uso responsable de la IA», que desarrolla lo que la lección 6 solo presenta, y después el nivel intermedio de la ruta de Formación. Para estar al día sin agobiarte, las noticias de Andruna solo cuentan lo que cambia algo, y llegan por RSS.
Y vuelve a tu cuaderno dentro de tres meses para ver qué ha cambiado en tu forma de trabajar.
Se guarda solo en este navegador y no sale de él.
Comprueba lo que has aprendido · 3 preguntas
1Vas a hacer con un asistente el informe mensual de tu equipo. ¿Por dónde empiezas?
No es esa. La correcta es «Decido de dónde sale la información y escribo contexto, tarea y formato». Primero, de dónde tiene que salir la información; después, una instrucción completa. Así la primera respuesta ya se parece a lo que necesitas.
2El informe lleva una cifra que te dio el asistente. Antes de enviarlo…
No es esa. La correcta es «La compruebo en su fuente». Lo que va con tu nombre se comprueba fuera de la conversación. Preguntarle si está seguro no comprueba nada.
3¿Qué es lo que más tiempo te ahorra a la larga?
No es esa. La correcta es «Tener instrucciones guardadas y plantillas para lo que repites». Lo que repites, guárdalo una vez. Conocer bien una o dos herramientas rinde más que probarlas todas.
Lo aprendido se usa junto: elegir, pedir, comprobar, corregir y terminarlo tú. El resultado es tuyo, y lo respondes tú.



