La moda del vibecoding: la palabra pasará; la forma de trabajar, no
Pedirle a la IA que escriba el código y no mirarlo nació como un juego de fin de semana. Los datos dicen que se queda como herramienta dentro del desarrollo, no en su lugar, y que sirve a unos perfiles concretos.
En dos años, el vibecoding ha pasado de ser un mensaje en una red social a la palabra del año de un diccionario y a la promesa de cursos que enseñan a hacer aplicaciones sin saber programar. Nuestra tesis es sencilla: la palabra pasará; la forma de trabajar que hay debajo se queda, pero como una herramienta más dentro del desarrollo de software, no en su lugar. Los datos de quienes programan a diario apuntan en esa dirección, y también dicen para quién es útil de verdad.
De dónde sale la palabra
El término lo acuñó Andrej Karpathy, investigador de IA y uno de los fundadores de OpenAI, en un mensaje publicado en X a principios de febrero de 2025. Describía «una nueva forma de programar» en la que uno se entrega a la intuición y «olvida que el código existe»: le habla al asistente, acepta todos los cambios sin leerlos, pega los mensajes de error sin comentario y, si algo no se arregla, pide cambios al azar hasta que el fallo desaparece. Él mismo lo acotaba en el mismo mensaje: no estaba tan mal para proyectos de fin de semana de usar y tirar, y reconocía que el código crecía más allá de lo que él mismo entendía.
Nueve meses después, el 6 de noviembre de 2025, el diccionario Collins eligió vibe coding como palabra del año y la definió como el uso de la inteligencia artificial, guiada por lenguaje natural, para escribir código. En español no tiene traducción asentada; aquí la escribimos junta y en cursiva.
Conviene retener los dos extremos. El autor de la palabra la pensó para jugar y avisó de sus límites. La definición del diccionario, en cambio, ya no habla de no mirar el código: habla de escribirlo con ayuda de la IA. Esa diferencia es la que explica casi todo lo que viene después.
Lo que dicen quienes programan a diario
Para saber si una forma de trabajar se asienta no sirven los anuncios, sino lo que cuentan quienes la practican. Tres fuentes recientes, y muy distintas entre sí, coinciden en lo esencial.
| Fuente | Qué mide | Lo más relevante |
|---|---|---|
| Encuesta de Stack Overflow 2025 | Uso y confianza de decenas de miles de desarrolladores | El 84 % usa o piensa usar herramientas de IA, pero el 46 % desconfía de la exactitud de lo que generan, frente a un 33 % que confía. Más de tres de cada cuatro dicen que el vibecoding no forma parte de su trabajo profesional |
| Informe DORA 2025 (Google) | Casi 5.000 profesionales y más de 100 horas de material cualitativo | El 90 % usa IA en el trabajo. Más velocidad de entrega, pero también menos estabilidad. La IA amplifica lo que ya hay en un equipo, bueno o malo |
| Estudios de METR (2025 y 2026) | Tiempo real de programadores experimentados con y sin IA, asignado al azar | En 2025 tardaron un 19 % más con IA aunque creían ir más rápido. En 2026 las estimaciones apuntan a que ya ganan tiempo, pero los propios autores consideran esos datos poco fiables |
Stack Overflow. En su encuesta de 2025, el 84 % de quienes respondieron usa o piensa usar herramientas de IA para programar. La confianza va por detrás: el 46 % desconfía de la exactitud de lo que generan y solo el 33 % confía. Y a la pregunta de si el vibecoding forma parte de su trabajo profesional, de las más de 26.500 personas que respondieron, el 72 % dijo que no y otro 5 % que rotundamente no; apenas un 15 % contestó que sí en alguna medida.
DORA. El informe anual que publica Google sobre equipos de desarrollo encuestó en 2025 a casi 5.000 profesionales. El 90 % usa IA en su trabajo y más del 80 % cree que le ha hecho más productivo. Pero el hallazgo que importa es otro: la adopción de la IA va unida a entregar más rápido y, a la vez, a una entrega menos estable. Su explicación: la IA acelera, y sin pruebas automáticas, control de versiones y respuesta rápida a los errores, más cambios significan más fallos. Su conclusión, en sus palabras: la IA no arregla un equipo; amplifica lo que ya hay.
METR. Es el estudio más citado y el que peor se suele citar. En 2025, con 16 programadores experimentados que trabajaban en proyectos de código abierto en los que llevaban años y 246 tareas reales asignadas al azar con IA o sin ella, los que usaron IA tardaron un 19 % más. Lo llamativo es que esperaban ir un 24 % más rápido y, al terminar, seguían creyendo que habían ganado un 20 %. En febrero de 2026, METR publicó una segunda ronda cuyas estimaciones apuntan a que ya ganan tiempo, pero advirtió que esos datos dan una señal poco fiable: muchos participantes dejaron fuera las tareas que no querían hacer sin IA. Quien cite cualquiera de las dos cifras como prueba definitiva, en un sentido o en otro, está diciendo algo que METR no dice.
Por qué creemos que la palabra pasará
Lo que el mensaje original describía, aceptar sin leer, es justo lo que la mayoría de profesionales dice no hacer. Usan la IA, sí, pero revisan lo que escribe, y los equipos que mejor resultado sacan son los que tienen controles para revisarlo. Esa práctica ya tiene nombre de siempre: programar, ahora con un asistente.
Cuando una herramienta se vuelve corriente, deja de necesitar una palabra propia. Nadie dice hoy que «navega por la red» para leer el periódico. Creemos que con el vibecoding pasará algo parecido: lo que quede de él será programar con ayuda, y la etiqueta se reservará para lo que Karpathy describía, los proyectos de fin de semana en los que da igual lo que haya dentro.
Lo que no pasará, y conviene decirlo, es la parte de la promesa que no se cumple: que cualquiera, sin saber nada, pueda construir y mantener software del que otros dependan. Eso no lo sostienen ni los datos ni el propio autor de la palabra.
Para quién sirve de verdad
Que una moda pase no significa que no deje nada útil. Vemos tres perfiles para los que escribir código con un asistente aporta de verdad, y uno para el que no.
- Quien ya programa. Para hacer un prototipo en una tarde, probar una idea antes de invertir en ella o quitarse trabajo repetitivo. Sabe leer lo que sale, sabe cuándo está mal y tiene dónde comprobarlo. Es el caso del que hablan los informes: la IA amplifica a quien ya trabaja bien.
- Quien domina un oficio y necesita una herramienta pequeña para sí. Una hoja que se rellena sola, un programa que ordena sus ficheros, un formulario para su propio trabajo. Funciona mientras la herramienta sea suya, no maneje datos de otras personas y, si se rompe, no deje a nadie colgado.
- Quien aprende. Pedir el código y luego leerlo línea a línea, preguntar por qué está escrito así y romperlo a propósito es una forma excelente de aprender. Aceptarlo sin leer es lo contrario: se termina con algo que funciona y sin haber aprendido nada.
- Para quien no sirve: quien quiere vender un producto sin saber responder de él. En cuanto una aplicación tiene usuarios, guarda sus datos o cobra, alguien tiene que saber arreglarla cuando falle, protegerla y responder ante quien la usa. Eso no lo hace la IA por ti, y de esa promesa hablaremos en otra pieza.
Tres preguntas antes de empezar
Para saber si un proyecto cabe en el «no mirar el código» o necesita algo más, basta con tres preguntas:
- ¿Lo va a usar alguien más que tú?
- ¿Va a tocar datos de otras personas o dinero?
- Si falla un día y la IA no da con el arreglo, ¿sabrías arreglarlo tú o tendrías a quién pedírselo?
Si respondes que sí a la primera o a la segunda, o que no a la tercera, ya no es un proyecto de fin de semana: hace falta revisar lo que se ha escrito, probarlo y que alguien responda de ello. No hace falta dejar de usar la IA; hace falta dejar de usarla sin mirar.
Lo que nos haría cambiar de idea
Revisaremos esta pieza el 13 de abril de 2027. Cambiaríamos de idea si ocurre alguna de estas tres cosas:
- Que estudios independientes y bien diseñados muestren que el software escrito con IA sin revisión humana mantiene la estabilidad y la seguridad de uno revisado, también cuando hay que mantenerlo durante meses.
- Que METR u otros con un diseño fiable midan una ganancia clara de tiempo que se mantenga, no solo en tareas sueltas.
- Que en la encuesta de Stack Overflow de 2026 la mayoría de los profesionales diga que el vibecoding sí forma parte de su trabajo.
Para seguir
Si quieres probarlo con criterio, el curso «Introducción al vibecoding», en preparación en Formación, enseña qué es, para qué sirve, lo que conviene saber antes y cómo hacerlo con seguridad. Y si lo que buscas es pedirle bien a un asistente, la lección 2 de «De cero a criterio» explica las tres partes de una buena instrucción.

Fuentes y comprobación
- Andrej Karpathy: el mensaje que dio nombre al vibe coding, febrero de 2025, en X (en inglés)
- Collins: palabra del año 2025, «vibe coding», 6 de noviembre de 2025 (en inglés)
- Stack Overflow: encuesta a desarrolladores 2025, apartado de IA (en inglés)
- Google Cloud: informe DORA 2025 sobre el desarrollo de software asistido por IA, 23 de septiembre de 2025 (en inglés)
- METR: estudio con programadores experimentados de código abierto, 10 de julio de 2025 (en inglés)
- METR: cambio de diseño del estudio y resultados de 2026, 24 de febrero de 2026 (en inglés)
Datos de la fuente comprobados el 13 de octubre de 2026. Las cifras de empresas son las que ellas declaran.
La huella es el resumen SHA-256 del título y el texto de esta pieza. Si alguien cambia una sola coma, deja de coincidir. Puedes comprobarla aquí o con cualquier herramienta de SHA-256.
3028dbc09df8ba79d0a682236c4227c01e5c32d0ccbd276ef2c6282556fafb8dTrabaja en sistemas donde una decisión tiene consecuencias y alguien puede pedir explicaciones después: cumplimiento, operación y diagnóstico. Escribe aquí lo que va resolviendo, cuando lo ha resuelto.


