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Aprender con IA sin hacer trampa · Lección 2 de 6 · 13 min

Clases particulares con IA

Contenido de la lección

En una buena clase particular casi nunca te dan la solución. Te preguntan qué has probado, te dan una pista y esperan. Te dejan equivocarte un poco, porque ahí es donde aprendes.

La IA puede hacer ese papel, pero de entrada hace lo contrario: contesta, deprisa y bien. Si quieres que te enseñe, tienes que pedírselo.

En esta lección verás cómo pedírselo, qué hacen los modos de estudio que ya traen algunos asistentes y cómo usarla para que te corrija cuando lo explicas tú. Al final escribirás tu de tutor, lista para copiar.

Antes de seguir, recuerda · 2 preguntas de la lección 1

1¿Qué hizo que el tutor de IA de ese estudio no perjudicara en el examen?

No es esa. La correcta es «Que diera pistas en lugar de soluciones». No era más potente: daba pistas y no la respuesta, así que pensaba el estudiante.

2Tienes examen la semana que viene. ¿Qué deja más huella?

No es esa. La correcta es «Ponerte a prueba sin mirar». Releer da sensación de saber, pero a los días se recuerda más lo que has practicado sin mirar. Es la práctica de recuperación.

Por defecto, contesta

Un asistente de IA está hecho para resolver lo que le pides. Si le pegas un ejercicio, te devuelve la solución entera y bien explicada. Para un trabajo eso es cómodo; para aprender, es justo lo que no necesitas.

En el instituto de Turquía de la lección 1, más de la mitad de quienes tenían el ChatGPT normal, en su primera consulta, repetía el enunciado o pedía la respuesta. La IA se volvió una muleta: pedir la solución y copiarla.

Pasa con cualquier pregunta. Si escribes «¿cuál es la derivada de x²?», te contesta «2x» y te lo explica. En una clase particular, primero te preguntarían qué recuerdas de la regla y te dejarían probar.

Lo que evitó el daño fue sencillo: que el tutor diera pistas pensadas por el profesorado en lugar de soluciones. Eso se lo puedes pedir tú.

La instrucción de tutor

Una instrucción es lo que le escribes a la IA para pedirle algo. Para que te enseñe, tiene que decirle cuatro cosas: qué estudias, en qué nivel estás, qué quieres conseguir y, sobre todo, qué no debe hacer.

Por ejemplo: «Estudio la Revolución francesa para un examen de 1.º de Bachillerato. Hazme preguntas de una en una, espera mi respuesta y corrígeme. No me des la respuesta aunque te la pida: dame una pista y deja que lo intente otra vez.»

Funciona porque cambia el reparto: tú respondes y ella pregunta. Si te atascas de verdad, pide una pista concreta, no la solución. Y si tras dos pistas sigues sin verlo, pide que te lo explique de otra forma y vuelve a intentarlo.

Los modos de estudio

Algunos asistentes ya traen un modo pensado para aprender. ChatGPT tiene el modo de estudio desde julio de 2025: hace preguntas, da pistas y propone cuestionarios en lugar de dar la respuesta. Gemini, de Google, tiene el aprendizaje guiado, con preguntas abiertas y problemas paso a paso. Otros, como Claude, tienen opciones parecidas.

Ayudan, pero no hacen magia. Se apagan con un clic, nada impide pedir la respuesta en otra conversación y la propia OpenAI avisa de que su modo puede comportarse de forma distinta de una conversación a otra.

Úsalos como punto de partida y añade tu instrucción de tutor. Lo que de verdad cuenta es que tú decidas no pedir la respuesta.

Explícaselo tú

Hay una forma aún mejor de usarla: al revés. Le explicas tú el tema, con tus palabras y sin mirar, y le pides que te diga qué falta y qué está mal.

Explicarte los pasos mientras estudias se llama autoexplicación, y se investiga desde 1989: quien aprende con comprensión se explica lo que hace y nota antes dónde no entiende. Si no sabes contarlo, todavía no lo sabes.

Pídele que sea exigente: «Te voy a explicar la fotosíntesis como si fueras de 2.º de ESO. Dime qué he dicho mal, qué me he saltado y hazme una pregunta que no sepa responder.» Luego comprueba sus correcciones en tus apuntes: también se equivoca.

Y cuando no avances, pregunta a una persona: quien te da clase, alguien de tu curso o alguien de casa. Una duda de fondo merece una conversación, no un atajo.

Práctica · ¿Qué consigue cada petición?Arrastra cada una junto a su pareja, o elige una de cada columna.

Seis peticiones a la izquierda y, a la derecha, lo que consigue cada una, desordenado. Se emparejan arrastrando o con dos clics, y se comprueba: cada pareja explica por qué.

  • «Resuélveme este ejercicio» → La solución, sin pensar tú. Te lo da hecho: practicas sin aprender.
  • «Hazme preguntas de una en una» → Recordar sin mirar. Al responder, practicas la recuperación.
  • «Dame solo una pista» → Desatascarte sin que te lo resuelva. La pista te mueve, pero el paso lo das tú.
  • «Explícamelo de otra forma» → Otra vía cuando no lo entiendes. Sirve si antes lo has intentado.
  • «Te lo explico y me corriges» → Ver tus huecos. Explicarlo sin mirar enseña lo que falta.
  • «Hazme un cuestionario del tema» → Un examen antes del examen. Ponerte a prueba es de lo que más rinde.

Hazlo: tu instrucción de tutor

  1. Elige una asignatura o un tema que tengas que estudiar pronto.
  2. Escribe tu instrucción con sus cuatro partes: qué estudias, tu nivel, qué quieres conseguir y qué no debe hacer.
  3. Pruébala diez minutos y apunta dónde te ha dado la respuesta sin querer.
  4. Ajústala y guárdala donde la tengas a mano para copiarla.

Si tu asistente tiene modo de estudio, actívalo y pega también tu instrucción: se suman. Si das clase, o si en casa hay alguien que estudia, escribidla juntos.

  • Tú respondes, ella pregunta: así el esfuerzo es tuyo.
  • Pistas, no soluciones, aunque se las pidas.
  • Explícaselo tú y que te corrija: lo que no sabes contar, aún no lo sabes.
Tu cuadernoApunta lo que has visto en «Tu instrucción de tutor».

Comprueba lo que has aprendido · 3 preguntas

1Quieres aprender a resolver ecuaciones con la IA. ¿Qué le pides?

No es esa. La correcta es ««Ponme ecuaciones de una en una, corrígeme y dame pistas, no la solución»». Así resuelves tú: la IA pregunta, corrige y solo te desatasca. Leer la solución hecha se parece mucho a copiarla.

2¿Qué hace el modo de estudio de ChatGPT?

No es esa. La correcta es «Pregunta y da pistas en lugar de dar la respuesta». Pregunta, da pistas y propone cuestionarios. Pero se apaga con un clic: no pedir la respuesta sigue siendo cosa tuya.

3Le explicas un tema a la IA y te dice que está perfecto. ¿Qué haces?

No es esa. La correcta es «Le pido que busque lo que falta y lo compruebo en mis apuntes». Pídele que sea exigente y contrasta lo que te diga con tus apuntes: la IA también se equivoca.

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